viernes, 30 de agosto de 2013

Cusco, PERU

Bienvenidos a Cuzco!! caí en esta linda ciudad con la incertidumbre de no saber como me iba a pegar el ambiente de una ciudad con tanto movimiento diurno y destreza nocturna, ya que venia de ambientes naturales muy lindos, sumado a que una de las paradas anteriores había sido en Llachon, un lugar muy aislado y con gente que no esta muy acostumbrada al movimiento turístico y que la tranquilidad y la paz rebalsaba todos los vasos de cada mesa. 






Sin embargo me encontré con un grupo de argentos que transformaron cualquier incomodidad y malestar por el continuo smog del insoportable transito cuzqueño en sus angostas callejuelas, en constante alegría con una energía que cruzaba los andes con un simple soplido de buena onda. Así que me termine quedando 3 semanas en el mismo hostel y con la misma gente. Cada uno de ellos curtía un mambo distinto pero todos metidos en el intratable mundo del arte, unos que tocaban con sus instrumentos, otros que cantaban, otros que la rompían con los dibujos, alguno que se calzaba los zancos como quien se calza los botines para entrar a la cancha, otros que deliraban con algún que otro poi, en fin cada cual aportaba lo suyo para crear todos juntos una energía arrolladora, parecía un circo de buena vibra.
Todo empezó llegando con las mochilas al hostel con un brother peruano/español que me encontré en la isla del sol y con quien cruce la frontera Bolivia/Peru, terminamos combinando una onda poderosa. A penas llegamos nos invitaron a sumarnos al asado argento que estaban preparando en el medio de la calle, justo en esa linea que se puede divisar en la foto.




Después de comer la comida del dios argentino y de saciar la sed con la continua circulación del borgoña pelamos las guitarras. Tema va tema viene, a la par del agua sucia, terminamos teniendo publico en las cercanías. No se si por la pinta de hippies, de muertos de hambre, o el aroma a hombre que teníamos mas de uno, pero nos empezaron a tirar monedas. Con el pasar de las horas y la energía que no se acababa, las monedas seguían cayendo en la funda de mi pequeña guitarra boliviana. De repente nos llamaron de la esquina para que vayamos a tocar a una chicheria (bar donde escabian muuucha chicha). Terminamos tocando ahí donde con convidaron la famosa chicha en vasos bien grandes, haciéndonos recordar nuestras andanzas ferneteras Nos pusieron mas solcitos en la funda, y lo que nos llamo la atención fue que era gente muy humilde y sin embargo nos colaboraban igual. No falto el cordobés pulenta clavándose un vaso entero de chicha para marcar el territorio argento en el lugar jaja. Al rato fuimos a otro de esos barcitos tan peculiares y continuamos repartiendo alegría, cabe destacar que las caritas de los muchachos peruanos ya daban para cerrar las cortinas por ese día, pero seguían de pie con su baile tan característico.






Con mas energía de la que empezamos nos fuimos al centro a una cuadra de la plaza de armas, en la peatonal. Allí hubo una revolución y fue increíble como la gente se prendía a la fiesta que armábamos. De repente lo inesperado, una marcha paso a nuestro lado festejando el aniversario de la asociación de gente de la tercera edad. Por alguna razón nos pidieron que nos unamos a ellos para seguir cantando hasta la plaza así toda la gente les prestaba mas atención. Así que terminamos haciendo una simbiosis como la de un tiburón y una rémora e hicimos todo el recorrido de su marcha encabezando la misma con carteles que nos prestaron, finalizando en un salón donde se iban a reunir para festejar con ponche y comida.




                                       

Allí nos pusimos a tocar para todos ellos canciones improvisadas con muchas sonrisas, aunque no sabíamos bien por que nos encontrábamos en ese lugar, con esa gente y tocando siendo el centro de su atención, solo lo hacíamos y disfrutábamos lo bizarro de la situación. Finalmente después de comer nos agradecieron no solamente con palabras sino que también pasando la gorra por la gente del lugar y entregándonos monedas como si fuera el diezmo en una iglesia, lo cual nos puso un poco incómodos y no las quisimos aceptar porque no era la idea ni el motivo por el cual estábamos ahí, pero bueno nunca aceptaron ese NO y terminamos llevándonos ese tesoro luego de escupir algunas lindas palabras que salían del corazón en agradecimiento por como nos habían tratado. Un detalle, saliendo del gran salón nos despidieron con una aplauso multitudinario tan grande que me sentí carlitos tevez saliendo en el minuto 44 saludando con los brazos en alto después de haber sido figura del partido con 2 goles en un clásico, no les miento fue así!!. Otro detalle no menor, en total juntamos unos exactos 113 soles, el equivalente a unos $450 mangos, todo un logro.






Gracias compañeros, nos volveremos encontrar en algún lugar del mundo para revivir estas experiencias tan lindas!!!!











jueves, 29 de agosto de 2013

Isla Flotante de Uros, PERU







La isla flotante de Uros me llamo mucho la atención por el hecho de ser un lugar muy original y único con respecto a la formación de la isla, la cual esta construida por una acumulación de totoras que la hacen  flotar y que permitieron construir sus casas hechas del mismo material y así fundar su pueblo. Pueblo en el que supuestamente se ve toda la parte cultural de su gente pero realmente en lo personal no me gusto para nada porque se convirtió en un lugar extremadamente turístico y por consecuencia el pueblo se calzo el traje y corbata e hizo de esta actividad un negocio importante y en lo personal sentí que abusaban un poco de esto y dejaron un poco atrás sus raíces, ese abuso de ver a la gente como un dolar con dos piernas, que con esas caritas de gente adorable te quieran cobrar hasta por respirar a pesar de haber pagado una entrada de derecho a ingreso, de que por ser una comunidad "aislada" de la sociedad fomenten todo el tiempo a que la gente colabore con las familias en cada sector de la isla al que va, que siempre intenten verse como inferiores o como gente muy humilde como para que la gente les de dinero, los niños constantemente persiguiendo a la gente con las manos puestas de manera tal que estén preparadas para recibir monedas, y que la única palabra que sabían decir era TIPS, etc etc. Por estas razones sentí un poco de rechazo hacia el lugar y su gente, quizá porque tenia otras expectativas con respecto a la cultura que iba a ver y que finalmente fueron exterminadas por la gran viveza y por su avanzado conocimiento, experiencia y visión del turismo como negocio. Igualmente le voy a tirar una onda, destaco que es un sitio que no se ve en otros lados y que su originalidad merece una visita y mas aun que el transporte y la entrada son económicos. Pero a lo que voy, no vayan con las expectativas que fui yo porque se van a llevar una gran decepción.



El barco catalogado como "Mercedes Benz" para que la gente se quiera subir, ahh lo que si te cobran como 10 soles (ARG$40) para llevarte a una isla que esta al toque, lo peor es que te te dan a entender que si no vas con el barquito te quedas en esa isla aburrido bajo el sofocante sol de las 3 de la tarde esperando a que regrese, entonces todos pagan y van, pero de unos 20 solo 3 nos avivamos y nos quedamos para ir a los 20 minutos mas tarde a la misma isla sin pagar nada en nuestro barquito que fue el transporte inicial que nos trajo a la isla. Cuando llegamos todos se sintieron engañados porque nadie les dijo que el otro barco salia mas tarde al mismo lugar, claro nadie pregunto, solo preguntaron esas 3 personas, entre ellas yo. Lamentablemente la mayoría de la gente se fue con la misma sensación que les explique al principio.


Los engañados yéndose a la próxima isla mientras nosotros 3 esperando tranquilos en el otro barco reflexionando lo que había pasado y como les habían hecho pisar el palito a todos.


Otro de los detalles que me llamo la atención fue la metodología de venta de las artesanías, muy lindas y no estaban muy caras por lo que la gente compraba y se llevaba uno de sus artículos para tener de recuerdo, pero gente mochilera como yo, que realmente era el único porque casi todos eran gringos, no tiene el habito consumista porque no esta en su presupuesto porque viajamos con lo mínimo, y sin embargo todos te perseguían para que compres y si no lo hacías te miraban taaan mall y te decían que tenias que colaborar con las familias y no entendían mis motivos. Después cuando no quise subir al "mercedes" me dijeron señor usted tiene que subir porque no colaboro con la compra de artesanías!!   que???... bueno ahí me calenté un poquito y por poco lo mando a la mierda por como me estaban tratando, es tan así que ya tenían fichados a los que no habían podido comprar, otro de los tantos detalles que quedaron revoloteando en mi cabeza durante todo el día en las islas de Uros.





domingo, 25 de agosto de 2013

LLachon, PERU


Y llegamos a Puno ya con la idea de ir a LLachón, lugar que me habían recomendado para ver la parte cultural peruana de lleno y finalmente así fue. En la Isla del Sol me encontré a este personaje peruano/español que les comenté en el respectivo álbum, y lo convencí para que vayamos a este lugar tan poco conocido que nos llenaba de expectativas ya que el ansiaba vivir lo mismo que yo. De la estación de bus nos subimos a una moto taxi, que son super baratos, y nos llevó al lugar donde salen las combis que te llevan a Capachica que queda a una hora mas o menos de ahí, donde haríamos la combinación con otro transporte para que nos deje en LLachon.



Cuando llegamos nos fuimos a la casa de Magno, un lugar que habia escuchando nombrar y que fue inolvidable tambien, estaba incluido el  desayuno, el almuerzo y la cena, preparados por ellos mismos y lo mas lindo fue comer con ellos y charlar bastante sobre todo lo que quisieras saber, fue una experiencia hermosa de turismo vivencial que recomendamos ciegamente, de hecho LLachón fue el lugar donde mas aprendimos y vivimos de la cultura peruana, no se pierdan este increible pueblo.






La riquísima sopita de quinua




Recorriendo el pueblo vimos su transparencia y la austeridad de su arquitectura. Y la gente.. la gente fue lo mejor!!!! Siempre super amables, nos dejaban entrar a sus casas, recorrer sus huertas, estar con sus animales, hasta ayudarlos con sus cosas, fue algo muy lindo que no vimos en casi todo Perú, nunca nadie nos vio como un dolar caminante, nunca nos miraron con intensión de tener algo a cambio por mostrarnos su vida y eso fue lo mas preciado, algo que nunca paso en La Isla flotante de Uros.






Otra experiencia única fue conocer a estos pescadores que estaban reparando y pintando su barquito. Nos quedamos charlando sobre sus vivencias y costumbres, unos lugareños super transparentes y con una agradable predisposición para contar su historia para que pudiéramos conocerlos en profundidad. También nos dejaron intervenir en su intento de reparar las averías que tenia su bote así que estuvimos unas horas con ellos meta charla y trabajo.







Sus playas eran tan desoladas que inspiraba a disfrutar de algo muy difícil de conseguir, aislarse así del turismo fue algo que intentaba concretar y nada mejor que hacerlo en un lugar tan cultural como Llachón, su tranquilidad los invita a conocer lo mas intimo de su esencia. 





Caminando por la playa vimos estos botes amarrados a las rocas. A diario veíamos que salían por el Titicaca a realizar su pesca rutinaria, algo que teníamos muchas ganas de ver. Ya habíamos preguntado a algunos si nos podían llevar pero no pudimos coincidir, sin embargo conocimos a un chico de 18 años que volvía de su pesca y le pudimos comentar sobre nuestro gran deseo. A pesar de estar cansado de tanto remar y remar nos dijo que nos podía llevar a conocer sus peses que estaban en una especie de piletones hecho de redes en el medio del lago. Nosotros totalmente entusiasmados no sabíamos como agradecerle a nuestro pequeño amigo llamado Francisco sobre su invitación. 





Fue asi como hicimos todo el recorrido charlando de la vida del muchachito, sus ganas de ir a la universidad, su preparación para hacerlo próximamente, la vida cotidiana que tanto nos atrapaba, cuales eran sus expectativas para su futuro, etc.. en fin lo conocimos a fondo y tuvimos una charla muy rica que la guardamos en nuestras mochilas. Cuando volvimos nos despidió con una sonrisa y nunca nos pidió ninguna propina ni nada por el estilo, el chico lo hizo de corazón, no lo hizo por ninguna conveniencia, sabia que iba a ser lindo para nosotros hacer esta experiencia y lo hizo con ganas, lo hizo con buenas intensiones de verdad y eso nos lleno de orgullo y esperanza.
Dio la casualidad de que Magno, el dueño de la casa donde estábamos parando, era el tío de Francisco así que en agradecimiento de como se portó su sobrino con nosotros le dejamos a él para que le entregara de nuestra parte mi campera azul y una camiseta abrigada de mi compañero peruano Davis. Quizá sea una moraleja, para él, una enseñanza que de hacer cosas con el corazón y no esperar nada a cambio pasan cosas como estas, se termina llevando una campera abrigada y una camiseta que seguramente le sera mucho mas útil que a nosotros. Igualmente creo que nadie tenia mas claro este concepto que este chico.


Y después de una hermosa experiencia, Llachón nos regalaba este increíble atardecer que nos dejo atontados por un buen rato y nos invito a reflexionar de todo lo que nos había pasado en el día.





Magno y su hijita